Read La Serenidad by Iosi Havilio Online

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Emocionario SERENIDAD Aula de Elena Aadimos una emocin nueva a la lista Esta semana, en nuestro Proyecto Emocionario, trabajamos la serenidad La semana pasada, trabajando el alivio, vimos como serenidad Definicin WordReference serenidad Significados en espaol y discusiones con el uso de serenidad. Jos Hierro A media voz Biografa y amplia seleccin de poemas de Jos Hierro Antologa de la poesa hispanoamericana Poesa sensual perdurable y romntica Poesa del siglo de oro. Radio Serenidad Radio Serenidad es la consecuencia del trabajo realizado en radios FM en Ecuador desde en adelante Cuando la tecnologa lo permiti, Francisco Balden Friedrich Nietzsche filosofia ndice La Crtica a la cultura occidental . Crtica a la moral . Crtica a la religin cristiana LA SERENIDAD proyectopv LA SERENIDAD Segn el diccionario, una persona serena es apacible, dulce en el trato, sosegada Sin embargo, se puede recurrir a la serenidad cuando hay que JORNADA DOMUND principal OMP Con los donativos recibidos, se colabora con la labor evangelizadora y promocin social que hacen los misioneros Qu proyectos apoya el Domund Ataraxia Wikipedia, la enciclopedia libre En el caso de los escpticos, una corriente filosfica basada en la duda, no creen en una verdad objetiva porque todo es subjetivo, dependiendo del sujeto que Hacienda Labor de Rivera Hotel en Teuchitln, Hacienda Labor de Rivera en Teuchitln es una antigua hacienda convertida en hotel boutique a solo una hora de Guadalajara, Mxico Entre hoteles en Teuchitln Aquanatura Spa Wellness Center Salud mente Serenidad Con la seguridad que aportan nuestros profesionales, un gran equipo humano en formacin constante con una sola finalidad el bienestar de quienes nos visitan

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Title : La Serenidad
Author :
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ISBN : 9789871768158
Format Type : Paperback
Number of Pages : 146 Pages
Status : Available For Download
Last checked : 21 Minutes ago!

La Serenidad Reviews

  • Guillermo Macbeth
    2019-02-09 17:04

    Un libro efervescente, genial. No es habitual encontrar hoy textos fuertes en el sentido de Harold Bloom, textos que se batan a duelo con la tradición. Más allá de las objeciones que se puedan desenfundar para disparar contra Bloom, creo que la lucha contra el peso plotiniano de lo que ya se ha escrito es ubicua. Se escribe en una lengua, en esa lengua hay literatura previa, buena, mala, fuerte, débil, de todo. La nueva literatura entra en dialéctica con la previa. No es posible la síntesis superadora. La nueva, simplemente mata o muere. Lo esperable: el colapso de lo nuevo ante la fuerza de lo primigenio. Havilio en este libro extraordinario acepta el desafío, quizás más por irreverencia, por juego libertario, que por auténticas esperanzas de salir con vida. La Serenidad es un texto autodestructivo, impredecible, ebrio, tóxico. El procedimiento general parece ser el de una fábula pero sin moraleja, el de una novela pero sin trama, el de una poesía pero prosaica. Todo está en rebelión. El lenguaje lucha contra sí mismo y resulta derrotado. Los personajes nunca terminan de serlo, el principio de individuación que permite pasar de la abstracción a la concreción resulta sistemáticamente saboteado. La voz narrativa reivindica la conciencia pero es inconsciente, casi inconsciente puro, donde no hay censura según el psicoanálisis. Es por eso que circulan en este libro tantas entelequias reprobadas, tantas pulsiones incorrectas, tantas emociones cercanas a la locura, todas definidas desde condiciones de posibilidad totalmente ajenas al texto. No hay personajes concretos, pero hay zoofilia, canibalismo, lujuria, drogas, orgías, segregación, violencia y así. Pero Havilio no busca espantar al burgués ni al no burgués, parece ser que así funciona el inconsciente, el lenguaje, la subjetividad que todos padecemos. Freud agitaba en este punto las banderas de la experiencia común del sueño, del lapsus, del síntoma. A la vez, Havilio juega a la rayuela con los esquemas lacanianos trazados en tiza del yo, del otro, de lo simbólico, lo imaginario y lo real. Pienso que el resultado es extraordinario. Los cambios de registro de escritura en La Serenidad producen lecturas perplejas, visiones borrosas, bruxismos exacerbados. Pienso que este libro es literatura fuerte en el sentido de Bloom. De cualquier manera, La Serenidad no es un libro-cactus que creció excepcional en medio del desierto. Havilio transita caminos narrativos abiertos por James Joyce, por la literatura experimental del siglo XX y del XXI, por la música experimental, por la filosofía desencantada de los últimos 80 o 100 años, más acá por Osvaldo Lamborghini con su homoerotismo desquiciado. Creo que La Serenidad se inventa y se destruye a sí misma como novela. En el proceso nos inventa y nos destruye como lectores de La Serenidad. Havilio, como Saer pero con recursos diferentes, somete al lenguaje hasta que confiesa su única verdad: la lengua es una ilusión, su petulancia engañosa recubre el silencio con ruido, al menos en su mejor parte que es la literatura. Si violentamos La Serenidad buscando un mensaje, ese mensaje diría que no existe ninguna serenidad, sólo astillas, residuos, silencios exasperados. Opino como lector común que La Serenidad es una nouvelle magnífica escrita por un autor que sigue escribiendo. Mientras tanto, lo seguimos leyendo.

  • Adriana
    2019-02-02 14:24

    Me lo imaginé todo el tiempo a Iosi matándose de risa mientras escribía esto.

  • Gastón
    2019-01-29 11:09

    Este es el tipo de novela que, en tanto experimentación, despiertan amor-odio. Maneja niveles altos de complejidad (otra forma de decir que no se entiende nada) pero no se olvida de lo importante: la escritura. Leía por ahí que puede leerse, y entenderse, como una poesía prosaica y coincido totalmente. Lectura de bardos. De una capacidad estética inmensa, las oraciones son abiertas y cerradas en sí mismas. Establecen vínculos con el texto que las contiene pero pueden leerse también por fuera, hay una relación diaspórica entre ese afuera y adentro del texto, son y no son. Precisamente es ahí donde La Serenidad de Iosi Havilio se sitúa en el ser y no ser nouvelle, en el ser y no ser poema, en el ser y no ser historia, en el ser y no ser experimento, en el Dasein de Heidegger. El sujeto, llamado El Protagonista, está arrojado al mundo de las cosas, pero no desde lo material sino desde lo subjetivo. Sus pensamientos invaden e inundan todo, llegan al Ser y se preguntan por él. El uso de las mayúsculas se entiende como la búsqueda del señalar lo que es y no quién es: El Protagonista, El Gran Otro, La Madre, etc. Todos excepto el amor: Bárbara. El amor tiene nombre, el amor es Serenidad y como tal busca la apertura al misterio. Sobre el final se lee "¡Nos guste o no admitirlo, somos plantas...!" y ahí se figuran las necesidades y el hambre por lo otro, no solo búsqueda del Ser (El Protagonista) sino también su relación con las cosas en tanto cosas. Más allá de la intertextualidad final con el discurso de 1955 de Martin Heidegger, la experimentación en este arrojo de escritura y subjetividad al mundo en forma de nouvelle colocan al lector en el mismo lugar que Les Oréades de la tapa: Multiplicadas y en ascenso.

  • Julio César
    2019-01-29 11:05

    Un paso en falso de Iosi, pero bueno, a todos nos pasa. No encontré la apuesta estética, me pareció desordenada, pero eso no sería un problema si hubiera un propósito. Francamente me perdí.